Buenos días, vamos a por el 29 de diciembre. 

Esta ruta por Senegal está siendo increíble, llena de paisajes, aprendizaje y sobre todo intentando hacer feliz a los niños.

Hoy hemos probado el desayuno típico senegalés fonde. Es un cereal de maíz que se hacen bolas y luego se hierve con agua caliente y zumo de pan de mono. Ellos le echan bastante azúcar pues la sensación es de amargor. No me gustó.

Hoy nos trasladamos a otra zona dentro del mismo País Bassari. El mismo Incluye tres áreas geográficas: el bassari-salemata, el fula-dindéfélo y la bedik-bandafassi. Hoy visitaremos en esta última específicamente Andjel e Ibel.

Dejamos nuestras cosas en CasaBouba, donde dormiremos hoy, en Ibel. El mismo está situado en la base de una montaña. La zona es mayoritariamente animista, nos alojamos en una casa musulmana.

La casa como las tìpicas de la zona esta dentro de la casa familiar. El padre tuvo tres esposas y unos 23 hijos. Actualmente quedan viviendo ahí unos 10, cada uno en su casa pero con un patio único. Donde tanto las cabras, lo niños jugando, los hombres viendo el futbol o las mujeres haciendo trenzas conviven de igual manera. Eso sí desde que llegamos nos han recibido con mucho cariño y poco nos han pedido. No nos hemos sentido muy agradedidos por la comunidad pidiendonos cosas.

En la tarde a la entrada de la zona familiar, va un profesor de Corán a impartir clases a los niños. Estás son pagadas por los padres pero lo niños no tienen que realizar actividad alguna para compensar el pago.

Luego que bajó un poco el sol subimos a visitar el pueblo. Andjel está construido en lo alto de la montaña. Antiguamente estas etnias tenían muchas riñas entre sí básicamente por la religión y tenían que esconderse. A diferencia de los Peul ellos no tienen vallas de bambú que delimiten las familias. Sino que ponen las puertas de las casas frente a frente cuando son familias. 

Es un pueblo precioso detenido en el tiempo. La subida es durilla teniendo en cuenta que hace mucho calor, aún iendo es esta época. No tienen electricidad a no ser por paneles solares y diría que sólo lo tiene uno o dos. Tampoco tienen agua, deben bajar diariamente por ella.

Aunque actualmente podrían bajar de las montañas pues nadie los persigue en la actualidad. Nos comenta el jefe que de hacerlo perderían su cultura y costumbres.

En estos pueblos animistas se consume mucho vino de palma y alcohol. Cómo dice nuestro guía beben más alcohol que agua.

Fue díficil encontrar personas vestidas con los trajes típicos pues no es época de fiestas. Aquí en particular nos sucedió que al llegar los niños comenzaron a pedir regalos y también mostraban sus cositas para vender. Muchas veces a un precio más alto, por ejemplo una pulsera en 2 mil CFA unos 3 euros. En nuestro caso compramos una pues es una forma de ayudar cómo también llevamos cosas para los niños. He de aclarar que en ningún caso nos sentimos obligados y fueron pesados con nosotros.

El guía en Kedougou nos pidió que si podiamos comprar jabones para las señoras de los pueblos, la caja nos costo unos 2 mil CFA y nuez de cola. Supuestamente con propiedades energizantes, revitalizantes y afrodisiacas, es un fruto muy valorado en los poblados Bedik. El guía iba por el pueblo repartiendo esto a los hombres y jabón a las mujeres.

Puede parecer y así debe ser que si no le das mucho poco te mostrarán de su cultura, en mi caso me llevé la sensación de poder contribuir un poco y felices todos.

Vistas desde la colina del pueblo Bedick Andjel

En la colina del pueblo, se puede tomar una foto preciosa del poblado.

Regresamos de la subida al pueblo y al ritual del té. Al rato nos pegamos una buena ducha, otra al aire libre. Me lavé la cabeza como en los viejos tiempos cubo y envase. Quiero hacerme las trenzas y el pelo no está para que lo traten mal. Me recuerda a mi madre que nos las hacía a cada rato aunque le llevaba tiempo. 

Desde que llegamos esta niña me robó el corazón, no se despegó de mí en toda la noche ni día. En la tarde cuando nos fuimos hacer una actividad, se quedó llorando. Al regresar estábamos sentados afuera en el patio, venía andando y cuando se percató que era yo se lanzó a correr a mis brazos. 

Luego de cenar, me fui a casa de la hermana del guía para hacerme las trenzas. Es la madre de la niña y allí estaba, al verme se lanzó a mí hasta quedar dormida en brazos.

Pasamos una noche linda, terminamos las trenzas y nos quedamos bailando varias mujeres de la casa. 

Si deseas quedarte en CasaBouba, conocer sus costumbres y orígenes no dudes en escribirme.

A dormir mañana será otro día.

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