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Primera vez en un onsen en Japón y Tatuajes: Guía paso a paso.

Japón es un país que cautiva por sus contrastes, pero si hay una experiencia que redefine por completo el concepto de relajación y choque cultural, es visitar un onsen por primera vez. Para los occidentales, la idea de desnudarse ante extraños puede generar ciertas dudas e incomodidad iniciales, y seguir un protocolo estricto de etiqueta puede generar ansiedad.

Pero que no cunda el pánico. Los japoneses son muy comprensivos con los turistas. Para que vayas con total confianza y pases de la tensión al disfrute absoluto, he preparado esta guía paso a paso de supervivencia en el onsen, para que se convierta en un recuerdo inolvidable. 

Mi primera vez en un onsen.

Mi primera vez en un onsen fue en Matsumoto: nuestro hotel tenía uno público que se podía usar en horarios establecidos. Tenía nervios. No sabía dónde dejar mis cosas, cómo era exactamente el proceso, y sobre todo no quería incomodar a ninguna de las mujeres que ya estaban ahí. Pero, como se dice allá donde vayas haz lo que vieras así hice.

Si lo piensas, el ritual se parece bastante a un spa occidental, con una diferencia enorme: vas completamente desnuda. Primero dejas tus cosas en una pequeña sala con cestas. Después pasas a la zona del onsen, donde te sientas en un taburete individual para ducharte a fondo antes de entrar al agua, como manda la tradición. Y ahí lo confieso: me daba respeto sentarme en un banco por el que habían pasado miles de personas antes que yo. Esa frase de mamá, «no te sientes en baños ajenos», no dejaba de sonármela en la cabeza.

Pero al mirar a las mujeres a mi alrededor, entendí que todo era, en realidad, un ritual de cuidado personal profundo. Se lavaban el pelo con calma, disfrutaban del momento, algunas hasta se ponían mascarillas faciales al salir. Nada apurado, nada incómodo. Y cuando por fin entré al agua, calentísima, perfecta para las piernas después de todo un día caminando, entendí por qué tantas personas hacen de esto casi una religión.

Para mí la experiencia fue idílica. Para Miguel, mi pareja, fue bastante más complicada. Él tiene tatuajes grandes y en el hotel estaban prohibidos, aunque la recepcionista nos comentó que, si no había nadie o a nadie le incomodaba, podía intentar entrar. Al principio tuvo suerte: coincidió solo con un chico y luego se quedó completamente solo, por lo que no hubo ningún problema. Sin embargo, al rato entró otro cliente que enseguida le llamó la atención: «La norma es que las personas con tatuajes no pueden estar». A Miguel no le quedó más remedio que salir.

Aun así, a pesar del choque cultural con las normas, fue una experiencia totalmente diferente y lo más interesante, sin duda, es vivir el ritual desde dentro.

La segunda experiencia fue en un hotel tradicional (ryokan). Como allí éramos todos extranjeros y occidentales, no tuvimos ningún contratiempo: Miguel pudo disfrutar del onsen sin límite de tiempo ni miedo a que llegara nadie. A mí, en cambio, me gustó menos. Creo que prefiero la experiencia de compartir el ritual con personas que lo conocen, que lo entienden más que la práctica en si.

Paso a paso desde la entrada al onsen

Aunque todo depende del tipo de onsen que visites, los pasos son básicamente los mismos

La llegada y el código de vestimenta

La experiencia suele empezar en tu propia habitación si te hospedas en un ryokan o en un hotel que incluya onsen. En un ryokan encontrarás una yukata, una bata de algodón ligera, para bajar al onsen.

En la mayoría de los hoteles con onsen hay, antes de subir a tu habitación, una zona con amenities: pijama del hotel, zapatillas, máquinas de afeitar, gorros para el pelo y toallas. Recuerda coger una toalla grande, que se queda en el vestuario, y una pequeña y alargada para llevar a la zona de baños. Conviene pasar por esa zona antes de subir, para coger lo necesario y prepararte en la habitación.

Al llegar a la zona del onsen, notarás que las entradas están divididas estrictamente por género (hombres y mujeres bañan por separado). Así que asegúrate de entrar por la cortina (noren) correcta normalmente: Azul para hombres (男) y Rojo/Rosa para mujeres (女).

Una vez en la entrada, (Genkan) lo primero que debes hacer al cruzar la puerta es descalzarte y guardar tus zapatos en las taquillas de la entrada dependiendo del hotel pueden ser de pago, tener cestas o un espacio designado para ello.

En la entrada (genkan), lo primero es descalzarte y guardar los zapatos. Según el hotel, habrá taquillas (a veces de pago), cestas o un espacio designado.

Quítate absolutamente toda la ropa. No se permiten trajes de baño, bikinis ni ropa interior. Todos están igual que tú; el pudor se queda fuera. Aquí entra en juego tu mejor aliado: el tenugui, una toalla muy pequeña que te dan en el establecimiento: en algunos sitios hay que pedirla o comprarla. Sirve para cubrir tu privacidad mientras caminas por la zona común, pero bajo ninguna circunstancia puede tocar el agua del baño comunal.

En mi caso muy particular no vi en ningún de los dos sitios que visitamos, el uso del tenugui

La ducha obligatoria (Estilo Anime)

Antes de siquiera rozar el agua termal con la punta del pie, debes lavarte a fondo. Verás una hilera de taburetes bajos frente a espejos con grifos, champú, acondicionador y gel de baño. Siéntate en uno de ellos y límpiate por completo. Este paso es fundamental y obligatorio por respeto a los demás, ya que el agua de los estanques se comparte y debe mantenerse impecable. 

Regla de oro absoluta: enjuágate por completo asegurándote de no dejar rastro de espuma en tu taburete ni a tu alrededor.

La inmersión: Calor extremo y relajación

Entra poco a poco, para ir acostumbrándote. El agua suele estar muy caliente, entre 40 °C y 44 °C. Si en el primer estanque te parece demasiado, busca alternativas: muchos lugares tienen baños al aire libre (rotenburo), donde el aire frío del exterior equilibra el calor del agua. Una vez dentro, notarás que los locales doblan su toalla pequeña y se la colocan sobre la cabeza o la dejan en el borde de la piedra. Haz lo mismo, relájate y disfruta del paisaje o del silencio.

Onsen en Matsumoto

Las interacciones (y situaciones curiosas)

El onsen es un espacio de tranquilidad, pero a veces surgen pequeñas interacciones. Al estar todos desvestidos, se caen las barreras sociales y es fácil charlar un momento con locales o viajeros de otros países.

Visitar un onsen es mucho más que un baño caliente: es un ritual de purificación y respeto mutuo. Cuando superas la timidez de los primeros cinco minutos, descubres uno de los mayores placeres que ofrece Japón.

Los tatuajes y los onsen: lo que se dice y lo que puedes hacer

Muchos onsen y ryokan introdujeron restricciones porque los tatuajes se asociaron con el crimen organizado, y estas normas se aplican incluso a tatuajes pequeños, decorativos, culturales o religiosos. Hoy la imagen del cliente tatuado ya no es esa, pero la regla sigue en muchos sitios, y eso fue justo lo que le pasó a Miguel en Matsumoto.

La prohibición no es legal, sino una norma de cada establecimiento, y por eso cada onsen fija su propia política. En la práctica hay tres tipos de sitios: los totalmente abiertos a los tatuajes, los que exigen cubrirlos o lo deciden caso por caso y los que lo prohíben de forma estricta.

Nosotros vivimos dos experiencias distintas, una donde estaba prohibida pero si no había nadie se podía usar y otra donde no había restricción. Mi sugerencia y lo más práctico que puedes hacer es confirmar la política con el alojamiento al reservar, y no al llegar.

Tus opciones si tienes tatuajes

  • Elegir un onsen que los admita. Busca el cartel «tattoo OK» o «タトゥーOK» en la web del propio establecimiento y no solo en listas de terceros, que pueden estar desfasadas.
  • Taparlos con parches. Solo sirve para tatuajes pequeños: los de tamaño mediano dependen de cada caso y los grandes suelen no admitirse en los baños públicos. Y ojo con el tamaño del parche: cada onsen decide qué tamaño admite, así que no des por hecho que el parche estándar valdrá en todos. Se venden en grandes droguerías y en Don Quijote, conviene comprarlos antes de llegar a un pueblo termal, y pueden despegarse con el agua caliente.
  • Reservar un baño privado (kashikiri). Es la solución más segura para quien tiene tatuajes grandes, igual que alojarse en un ryokan con baño privado en la habitación.
  • El plan B: los baños de pies. Los ashiyu son gratuitos, al aire libre y sin normas. No es lo mismo que sumergirse, pero también cuenta como experiencia termal.

    Consejos para disfrutar al máximo y no meter la pata.

    • El truco de los tatuajes: Tradicionalmente, las personas con tatuajes tenían prohibido el acceso por su histórica asociación con la Yakuza. Hoy en día muchos lugares lo permiten si los cubres con pegatinas de color carne. Si tienes tatuajes grandes, la mejor opción es reservar un kashikiri (un onsen privado por horas) o alojarte en un ryokan con baño privado en la habitación. Si no es el caso, pregunta en la recepción del hotel la política que siguen.
    • No te pases con el tiempo: El calor es intenso. No te quedes más de 15-20 minutos seguidos dentro del agua. Sal, siéntate a refrescarte un poco y vuelve a entrar si lo deseas.
    • El ritual del final: Al salir de la zona de aguas, usa tu toalla pequeña bien escurrida para secarte el exceso de agua antes de pisar el suelo de tatami o madera del vestuario. Una vez en el vestuario, usa la toalla grande.

    Aunque no son consejos específicos de la primera vez en el Onsen. En Japón estos son dos imprescindibles:

    1- Internet en el móvil. Sea de donde seas, tu operador móvil habitual te cobrará tarifas de roaming muy altas por usar datos en Japón. Así que la mejor manera para tener internet siempre es contratar una eSIM. Con ella no necesitas sacar tu tarjeta SIM física actual ni esperar a llegar a destino para comprar otra. Con la compra online de la eSIM te llega un código y enseguida puedes para activar tu plan.

    2- El Seguro de viaje: Japón es un destino donde la sanidad es bien costosa, no te la juegues en ir sin seguro. Evita facturas médicas desorbitadas en caso de cualquier urgencia de salud, necesidad de repatriación o cancelación. Revisa que el seguro te incluya deportes de aventura, repatriación y no tenga copago como es el caso de Heymondo. Desde este enlace puedes contratar el seguro de viaje con un 5% de descuento.

     ryokan en japon

    Llegué con nervios y con más preguntas que seguridad, y salí con la piel suave, las piernas descansadas y la sensación de haber entendido algo que no se explica con palabras. Un onsen no es solo un baño caliente: es un ritual en el que todos se cuidan y respetan el espacio de los demás. Cuando superas la vergüenza de los primeros cinco minutos, lo que queda es calma. Si algún día te toca la primera vez, no te preocupes por hacerlo perfecto. Lávate bien, sigue el ejemplo de quienes están a tu lado y déjate llevar.

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